
Este texto de Jorge Ernesto Roa Roa y María Dolores Mino ofrece una lectura poderosa y necesaria sobre el papel del juez constitucional en la lucha contra la desigualdad estructural de género en América Latina, a partir del análisis de la Sentencia SU-201 de 2021 de la Corte Constitucional colombiana. Con una mirada rigurosa y transformadora, las autoras demuestran cómo la adjudicación judicial no puede limitarse a una aplicación formal del derecho, sino que debe asumir una perspectiva de género capaz de revelar violencias históricamente invisibilizadas, en especial la violencia económica y patrimonial contra las mujeres en contextos de divorcio y liquidación de bienes. El texto explica, con claridad y profundidad, por qué el enfoque de género no es una opción interpretativa sino una obligación constitucional y convencional que exige jueces activos, decisiones estructurales y el uso de herramientas como el iura novit curia y las sentencias extra y ultra petita. Esta obra no solo ilumina una decisión judicial emblemática, sino que invita a repensar el sentido mismo de la justicia en sociedades profundamente desiguales. Es una lectura imprescindible para quienes buscan comprender cómo el derecho puede —y debe— convertirse en un instrumento real de transformación social y garantía efectiva de los derechos de las mujeres.