
Este informe analiza de manera rigurosa y actual el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) sobre la libertad de expresión y la libertad académica en el entorno digital. El texto parte del reconocimiento de la libertad académica como un derecho humano autónomo e interdependiente, esencial para la democracia, la producción de conocimiento y la formación de una ciudadanía crítica. En este contexto, Internet se presenta como un espacio central para el ejercicio de la docencia, la investigación y la divulgación científica, pero también como un ámbito atravesado por riesgos estructurales como la brecha digital, la censura estatal y privada, y la opacidad en la gestión de contenidos por parte de las plataformas digitales. El informe destaca que el acceso a Internet debe entenderse como un derecho humano y que los Estados tienen la obligación de garantizar una conectividad universal y significativa, capaz de permitir una participación académica segura, equitativa y efectiva. Asimismo, se examinan las tensiones entre la libertad académica, la libertad de expresión y otros intereses, como la reputación institucional, la moderación de contenidos y la distinción entre el uso personal y profesional de las redes sociales. Finalmente, el documento propone modelos de gestión y recomendaciones concretas dirigidas a Estados, universidades y empresas tecnológicas, orientadas a proteger la libertad académica en el ecosistema digital y a preservar su función democrática frente a los desafíos contemporáneos.